Archivos de Ciencias de la Educación, vol. 13, nº 16, e077, diciembre 2019-mayo 2020. ISSN 2346-8866
Universidad Nacional de La Plata
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación
Departamento de Ciencias de la Educación

Reseñas

Redondo, Patricia Raquel (2019). La escuela con los pies en el aire: hacer escuela, entre la desigualdad y la emancipación. Núcleo de Estudos de Filosofias e Infâncias (NEFI) de la Universidad Federal de Río de Janeiro

Marilina Peralta

Universidad Nacional de La Plata, Argentina

Cita recomendada: Peralta, M. (2019). [Revisión del libro La escuela con los pies en el aire: hacer escuela, entre la desigualdad y la emancipación por P. R. Redondo]. Archivos de Ciencias de la Educación, 13(16), e077. https://doi.org/10.24215/23468866e077

"Los profesores que me salvaron -y que hicieron de mí un profesor- no estaban formados para hacerlo. No se preocuparon de los orígenes de mi incapacidad escolar. No perdieron el tiempo buscando sus causas ni tampoco sermoneándome. Eran adultos enfrentados a adolescentes en peligro. Se dijeron que era urgente. Se zambulleron. No lograron atraparme. Se zambulleron de nuevo, día tras día, más y más... Y acabaron sacándome de allí. Y a muchos otros conmigo. Literalmente nos repescaron. Les debemos la vida."
Daniel Pennac (2008, pág. 36)

La escuela con los pies en el aire es una tesis en movimiento, una tesis sinfónica. Editada por el Núcleo de Estudos de Filosofías e Infâncias (NEFI) de la Universidad Federal de Río de Janeiro que coordina Walter Kohan, el nuevo libro de Patricia Redondo, nos propone un “viaje al fondo del fondo”1, donde las imágenes cotidianas de la desigualdad son pensadas e interrogadas: ¿Qué es lo que puede una escuela en situaciones complejas o adversas?

Docente, pedagoga e investigadora argentina, maestra de nivel inicial y rural, exdirectora provincial de Educación Inicial de la DGEyC, asesora pedagógica del canal Paka Paka, investigadora desde hace muchos años en temas vinculados a infancia, educación y pobreza, constituyen solo algunos de los recorridos profesionales y de militancia de la autora.

La escuela con los pies en el aire. Hacer escuela, entre la desigualdad y la emancipación, encarna consigo una pregunta que se esboza en el prefacio del libro pero que acompaña todo su recorrido: cuando vivimos en un estado de excepción (Agamben, 2005), ¿qué lugar ocupa la escuela en términos simbólicos y materiales en los territorios de la desigualdad?

Este libro, que corresponde a su tesis doctoral2, recoge el fruto de la investigación realizada en la Escuela Especial N° 516 de Villa Scasso, partido de La Matanza, fundada desde hace quince años en una de las zonas más pobres del conurbano de la provincia de Buenos Aires.

Con un esquema tan original como poético, el libro se organiza en lo que la autora denomina cuatro movimientos: allegro, andante, scherzo y vivace, acompañados de un preludio y una coda. En otro registro discursivo, entre movimiento y movimiento, las “Imágenes que cuentan” narran “aquello que precisa de la imagen y la poesía para aproximar, como con una lente invisible, a un lugar real o imaginario” (Redondo, 2019, p. 66). Y sobre el final, en la Última página, Jhon Berger “habla del deseo como un modo de concluir la sinfonía y sostener la resonancia de su escritura” (p. 66).

Preludio: La escuela antes de la escuela. En este apartado inicial, la autora nos adelanta que el punto de partida de su trabajo es caminar y “descaminar”: salir al encuentro de una escuela “especial”. En este sentido, parte de un desplazamiento teórico que considera que para investigar la escuela y al colectivo de maestros/as en sus modos de “hacer escuela” es necesario caminar y encontrar la escuela por fuera de ella. En palabras de la autora:

“Esta investigación (...) intenta, hacer perceptible el modo en el que niños, niñas, maestros, maestras, auxiliares, músicos, panaderos, padres y madres, abuelos y abuelas hacen escuela en el fondo del fondo, allí donde las retóricas igualitarias se opacan y las desigualdades cobran real envergadura. No aspira a revelar una verdad esencial ni a hallar soluciones mágicas para la problemática de la educación de sectores populares, sino que asume un posicionamiento teórico que no se propone formular verdades sino renovar las preguntas, ampliar la mirada” (p. 51).

Este trabajo se inscribe en una línea donde investigar supone una transformación de la condición de existencia del investigador, pensando la función del conocimiento como cuidado de sí y de los otros, no como una verdad revelada sino como un principio de acción: una verdad incorporada como condición de la acción pedagógica (Masschelein y Simmons, 2014).

El Primer Movimiento: Allegro. Iniciar-Comenzar parte del nacimiento de la escuela, sus marcas de origen. Como narra la autora, al comienzo, en el barrio se corre el rumor de que abre “la escuela de los locos”; años después, el equipo de docentes la nombra como “la escuela de los colores”, y hoy en el barrio le dicen “la escuela de la Orquesta”. En este sentido, Redondo se pregunta:

“¿Qué significa esa resolución de creación para un barrio invisibilizado, segregado, postergado? ¿Qué historia lega un papel cargado de sellos y una letra -en apariencia- sin cuerpo? ¿Qué signos reparten las escuelas de sectores populares? ¿Qué enseñan? Y, sobre todo, ¿qué transmiten? ¿Hacen escuela en el fondo del fondo?” (p. 81)

Allegro asume el ritmo sinfónico que se despliega junto a un movimiento cromático enérgico después del preludio, donde la obertura de esta sinfonía ya se comienza a componer en Villa Scasso.

El Segundo movimiento: Andante. ¿Una escuela que “hace escuela”? invita a una línea de pensamiento y de permanente búsqueda y acción. En este movimiento, la autora describe y analiza cómo las formas escolares tradicionales instituidas por la modalidad de educación especial son interrumpidas en esta escuela y se crean otras que dialogan con la intencionalidad pedagógica que proponen y llevan adelante. Redondo enuncia que esta alteración se irradia en el barrio, se explora, desde la posición que asumen los docentes en sus modos de “hacer escuela”, un tiempo de construcción con avances y retrocesos, pero que les permite instituir otros principios, aspectos y elementos que organizan prácticas institucionales y pedagógicas compartidas.

En el Tercer movimiento: Scherzo. Los jóvenes y el comedor, la autora discurre en pensamientos propios que emergen de sus lecturas y del análisis del material que fue recogiendo a lo largo de la investigación. El primero, el ingreso de un supuesto “joven peligroso” al comedor de la escuela: “la llegada de aquel que está por fuera como expresión de los incompetentes, de los sin parte; el joven es alojado y nombrado en la escuela, aunque no sin tensiones” (p. 68).

En las escenas trabajadas en este apartado se hace cuerpo el concepto de igualdad de Rancière (2014): la escuela interviene y produce una operación, la de su verificación. Suponer que todo el mundo es igual implica suponer que todo el mundo es capaz. Para el autor, la igualdad no es algo que se da, no es un hecho que podría ser observado y probado (o falsificado), no es una meta o un destino a alcanzar, es siempre un punto de partida (Simmons y Masschelein, 2014).

El último y Cuarto movimiento: Vicace. Entre la elección y la decisión: ser docente de una “escuela especial”, navega en el territorio de las elecciones y decisiones del colectivo docente de la escuela, tanto en relación a su formación como así también al acceso a la educación especial, puntualmente, a la Escuela Nº 516. Una de las preguntas que vertebra este capítulo es “¿Por qué elegir un trabajo, una tarea donde el/la otro/a a quien va dirigida es calificado/a desde la discapacidad, nombrado/a y categorizado/a sólo por su diferencia?” (p. 68). Aquí Redondo va reconociendo los hilos que forman parte de la gran urdimbre de la decisión de ser docentes de educación especial, produciendo hallazgos que invitan al pensamiento y la reflexión. La escuela es un equipo

“...que articula el pensar como un movimiento constante —“como el agua que fluye”, en palabras de Marguerite Yourcenar—. En ritmo vivace, se hilvanan los testimonios relevados y su análisis nos permite comprender el hacer pedagógico de esta escuela así como también la mirada que se ensambla en la urdimbre institucional sobre la infancia. Infancia, infancias y pedagogía.” (p. 68).

Como se mencionó anteriormente, forman parte de la obra y se escurren entre capítulo y capítulo “Imágenes que cuentan” (distribuidas en tres entregas a lo largo de todo el libro: “La puerta y el patio”, “Presencias. La salita”, “Mujeres desde acá y El sueño de Luisa”). Estas imágenes expresan la decisión de la autora de acompañar la escritura con fotografías del propio andar durante la investigación.

“Coda. Palabras finales… Páginas que abren”. En el lenguaje musical, una coda es un epílogo, música al final de un movimiento. Y esta deriva sobre el final, este caminar “descaminando”, -dice Redondo- puede ser orilla… orilla pedagógica, orilla política, orilla de pensamiento. Las preguntas que circulan aquí son: ¿Qué significa una escuela? ¿Qué hace una escuela especial en un barrio popular?

“Tal vez, abrir un gran telescopio, ofrecer muchos lentes diferentes, repartir una y otra vez la palabra, “dar la palabra”, nos recuerda García Molina (2003). Masschelein dice, en una línea arendtiana, que la escuela pone el mundo sobre la mesa para que los nuevos puedan verlo y, quién sabe, hacer un nuevo mundo (Masschelein, 2014). Pero ¿dónde está el mundo? ¿Cuál mundo? ¿El que circunda la escuela y reproduce un orden injusto al naturalizar la precariedad y la vulnerabilidad o aquel que nombra la justicia, por los que no están y aquellos que aún no han llegado?” (p. 363).

A la pregunta de Elsie Rockwell (2007), ¿Qué mundos tiene que ofrecer la educación?, este libro le responde con una certeza: otras experiencias escolares son posibles en poblaciones segregadas

“...y ello no es producto de una apelación al voluntarismo o incluso a un compromiso de carácter ideológico, sino a la búsqueda, al sostener la pregunta abierta, la disposición al trabajo colectivo y a la posibilidad de revisarlo tantas veces sea necesario. En definitiva, una apuesta al pensamiento como la forma de anudar la urdimbre escolar. Pareciera que siempre y en cualquier lugar es posible pensar y hacer escuela. Hacer del pensamiento una escuela y de la escuela un pensamiento. Una escuela de pensamiento.” (p. 372).

Como menciona Myriam Southwell en el Prólogo del libro, esta obra “nos hace vivir una muestra potente de una escuela que trabaja –para desarmar– algunas de las expresiones más acuciantes y limitativas de la época que vivimos: el miedo, el desamparo y la soledad de niños, niñas, jóvenes y sus familias.” (p. 21).

Esta tesis sinfónica investiga una escuela “especial” y dialoga con ella y con su colectivo de educadores, “busca que la pluma tiemble allí, suene allí y, en ese movimiento, en un territorio marcado como con una herida abierta de alambre de púas (Anzaldúa, 1987) por la desigualdad, pensar y escribir con los pies en el aire.” (p. 66).

Referencias

Agamben, G. (2005). Estado de excepción. Buenos Aires: Adriana Hidalgo.

Anzaldúa, G. (1987). Borderlands/La Frontera: The New Mestiza. San Francisco: Aunt Lute

Masschelein, J. & M. Simons (2014). Defensa de la escuela. Una cuestión pública. Buenos Aires: Miño y Dávila.

Pennac, D. (2008). Mal de escuela. Barcelona: Editorial Mondadori.

Rancière, J. (2014). El método de la igualdad. Conversaciones con Laurent Jeanpierre y Dork Zabunyan. Buenos Aires: Nueva Visión.

Rockwell, E. (2007). Hacer escuela, hacer Estado: la educación posrevolucionaria vista desde Tlaxcala, México: Colegio de Michoacán, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional.

Notas

1 “Las escuelas del fondo” es una expresión de uso habitual entre los y las docentes del distrito de La Matanza, y se relaciona con la ubicación y la distancia respecto de los dos centros urbanos más importantes.
2 Tesis que acredita el Doctorado en Educación de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, carrera que dirige la Dra. Myriam Southwell.

Recepción: 01 octubre 2019

Aprobación: 03 noviembre 2019

Publicación: 06 diciembre 2019

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